Hola a todos!
Os dejo esta receta, especialmente dedicada a Mamen que también tiene poco tiempo para cocinar. Aproveché que estaba barato el lomo...
Ingredientes:
- 2 kg de lomo de cerdo fresco.
- 1 cabeza de ajos pelada.
- 2 hojas de laurel.
- Orégano, tomillo y otras hierbas aromáticas que tengas y sepas que le van bien a la carne.
- Pimentón.
- Pimienta negra molida.
- Sal gorda (ayuda a molerlo todo en el mortero)
Se corta en lomo en trozos de unos 3 cm de grueso y se lava con agua fría. Se deja escurrir mientras se prepara en el mortero un majado con el resto de los ingredientes. Se mete en una fiambrera el lomo y se le echa por encima le majado, agregando agua para que quede cubierto. Se mueven los trozos para que el adobo llegue a todos los trozos.
A la nevera y lo dejamos dos días macerando.
Pasado este tiempo se escurre el lomo del adobo y se fríe en abundante aceite (mucho, mucho...), pero con el fuego no demasiado vivo, para que se fría por fuera y se cueza por dentro.
Se mete en un tupper (lo suyo es una orza, pero no tengo apropiada para esta cantidad) y se le echa por encima el aceite en el que se ha frito. Puedes colar este aceite si le quedó demasiada zurrapilla. Yo lo conservo en la nevera, pero si está bien cubierto de aceite puede aguantar meses en la despensa si no hace demasiada calor.
Por esta zona, se estila mucho hacer algo parecido pero conservándolo en manteca de cerdo y habitualmente se come para desayunar. Otro día os pongo la receta y también os explicaré como se hace el atún en manteca que eso si que está rico de verdad.

Para servirlo se corta en tiras más finas y se le echa un poquito del mismo aceite por encima. Puede comerse frío o caliente. El acompañamiento ideal de este plato es un buen par de huevos fritos pero a ciertas edades por la noche no se pueden cometer demasiados excesos.

Para esta ocasión lo acompañamos de un poco de pisto que teníamos en conserva (desde la comunión de Celia).
El pan es importante en este plato pero yo no como casi. Un par de sopitas para quitarme el deseo.
Besos.
Jesús Carlos.